Lo que durante años fue una percepción en muchas mesas argentinas, hoy quedó respaldado por cifras concretas: Argentina encabeza el ranking mundial de consumo de huevo. Según se difundió en un móvil gastronómico que se volvió tendencia, cada habitante consume en promedio cerca de 400 unidades al año.
El dato fue dado a conocer por “La reina del huevo”, referente del sector, y rápidamente generó repercusión por lo que refleja: un cambio marcado en la alimentación cotidiana.
Lejos de ser solo un complemento, el huevo pasó a ocupar un lugar central en la dieta. Su crecimiento en el consumo está vinculado, en gran medida, a la disminución en la ingesta de carne, impulsada por factores económicos.
En este contexto, el huevo se consolida como una alternativa accesible, versátil y con alto valor proteico. Desde preparaciones simples hasta platos más elaborados, su presencia se volvió habitual en los hogares, posicionándose como una opción clave para resolver comidas de forma rápida y nutritiva.