Candela Arizaga se presentó este jueves por la tarde ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 3 de la Ciudad de Buenos Aires —especializada en Violencia de Género— para ampliar su declaración sobre los hechos registrados días atrás en un departamento del barrio de Belgrano. Al término del trámite judicial, la joven de 23 años brindó declaraciones a la prensa en las que adjudicó su conducta a un cuadro de desorientación severo.
“Tuve un brote psicótico, lamentablemente. Lo voy a trabajar de ahora en más para estar bien. Es un tema psicológico”, argumentó la influencer al referirse a las imágenes en las que se la observó corriendo por la avenida Del Libertador. Asimismo, desmintió categóricamente haber sido víctima de агреsión o malos tratos por parte de su pareja, Facundo Moyano. “No me hizo nada. El problema nunca fue con él. Si hubiese existido violencia, lo habría denunciado”, aseveró.
Pedido de levantamiento de restricciones
Durante el contacto con los medios, Arizaga expresó su intención de retomar el vínculo con el dirigente político y solicitó que la Justicia deje sin efecto la medida cautelar que le prohíbe el contacto a Moyano. “Quiero que todo se solucione para poder ver a mi pareja”, remarcó al lamentar la distancia impuesta por las actuaciones de oficio.
Por otra parte, la modelo aclaró que no conoce a la persona mencionada bajo el apodo “Pinocho” —señalado en trascendidos como un presunto proveedor— y optó por retirarse del lugar al ser consultada sobre el consumo de cocaína. En la diligencia judicial estuvo acompañada por su nuevo representante legal, Roberto Herrera, quien ratificó asumir la defensa técnica formal en la causa.