El principal sospechoso, Claudio Barrelier, compareció ante el fiscal de Instrucción Raúl Garzón, donde negó formalmente haber participado en el crimen y se acogió a su derecho constitucional de no responder preguntas, tras lo cual el Ministerio Público Fiscal resolvió agravar su situación procesal.
Barrelier, quien inicialmente se encontraba imputado por homicidio agravado por el vínculo de violencia de género, enfrenta ahora una acusación formal como presunto autor material de “homicidio triplemente calificado”. La fiscalía avanza sobre la hipótesis de que las características del hecho implicaron una planificación o ejecución que requiere calificaciones penales superiores, sosteniendo además que el sospechoso pudo haber recibido colaboración directa para ocultar las alternativas del brutal asesinato.
Por su parte, la tramitación del expediente continuará este miércoles con las audiencias indagatorias a los otros dos detenidos bajo la figura de encubrimiento agravado. Uno de ellos es Osvaldo Fassetta, amigo de Barrelier y copropietario de la vivienda de barrio Cofico donde presuntamente se perpetró el crimen. La otra implicada es Soledad Andreani, expareja del principal acusado, a quien apuntan por haber facilitado el automóvil Ford Ka negro utilizado para trasladar el cuerpo de la menor hacia un descampado y por haber ordenado el lavado posterior del vehículo.
Mientras las peritajes tecnológicos y las filmaciones de cámaras de seguridad incorporadas al expediente sitúan a Andreani junto a Barrelier en las horas posteriores al suceso, la fiscalía intenta determinar fehacientemente el grado de conocimiento y los roles específicos que desempeñó cada uno de los implicados. Los resultados de los laboratorios forenses y el contenido de las próximas declaraciones de los presuntos encubridores resultarán determinantes para consolidar la elevación de la causa.