Los representantes de bibliotecas populares y gestores culturales se presentaron este jueves en el Concejo Deliberante de Comodoro Rivadavia para expresar su preocupación por un proyecto que busca modificar la distribución de los recursos del Fondo de Asistencia Educativa Municipal (FAEM). Advirtieron que la iniciativa podría afectar el pago de salarios, servicios y mantenimiento de los espacios culturales.
En diálogo con el móvil de Nuestras Mañanas, Ezequiel López -del Rincón Cultural- y Hugo Fernández -de la biblioteca Elum Duham- cuestionaron que la propuesta se conociera sin una instancia previa de consulta con las instituciones involucradas. “Estamos muy preocupados porque nos enteramos entre gallos y medianoche de este proyecto que busca desfinanciar a las bibliotecas populares”, señalaron.
El punto central del reclamo es la modificación del esquema de distribución de los fondos. Actualmente, según explicaron, el 5% de lo recaudado queda a disposición del Ejecutivo municipal para cuestiones específicas, el 80% se destina a las cooperadoras escolares y el 15% a las bibliotecas populares.
La propuesta que cuestionan busca equiparar la distribución entre ambos sectores. Los representantes de las bibliotecas sostienen que esa alternativa desconoce las diferencias entre las instituciones y los gastos que deben afrontar para sostener sus actividades.
“Las cooperadoras tienen gastos que no tienen las bibliotecas populares. Nosotros tenemos que pagar servicios, a las personas que atienden las bibliotecas y hacer el mantenimiento de los edificios”, explicaron. También rechazaron los cuestionamientos por la existencia de fondos acumulados en algunas cuentas y aclararon que esos recursos funcionan como una previsión ante posibles demoras en las transferencias del FAEM.
El rol social de las bibliotecas
Los referentes remarcaron que las bibliotecas populares cumplen una función que excede el préstamo de libros. En muchos barrios, estos espacios ofrecen acompañamiento escolar, actividades infantiles y contención para las familias.
Como ejemplo, mencionaron la situación de la biblioteca del Cordón Forestal, que funciona como un espacio comunitario en un sector donde, según indicaron, no hay escuela ni unión vecinal. Además, señalaron que cada biblioteca recibe al menos a 200 familias.
“Este proyecto hace que las bibliotecas populares desaparezcan”, advirtieron, al remarcar que algunas instituciones tienen más de un siglo de historia y dependen en gran medida de los recursos del fondo municipal para sostener su funcionamiento.
Piden ser escuchados
Al momento de la entrevista, aguardaban ser recibidos por integrantes del cuerpo legislativo para plantear sus objeciones y defender la continuidad del esquema actual de financiamiento.
“Estamos exigiendo ser escuchados para que, al menos, la decisión que se tome sea escuchando a ambas partes”, sostuvieron.
El reclamo se centra en mantener la distribución vigente del FAEM y evitar que una modificación en los porcentajes comprometa la continuidad de las bibliotecas populares, sus trabajadores y las actividades culturales y educativas que desarrollan en los barrios de Comodoro Rivadavia.