La noticia se dio a conocer de manera oficial durante los últimos minutos del miércoles, a través de comunicados difundidos en los canales institucionales de los respectivos ejecutivos locales. En el caso de Caleta Olivia, la medida quedó formalizada bajo el Decreto Municipal N° 1338/26 que lleva la firma del intendente Pablo Carrizo. En el instrumento legal se aclara que, pese a la inactividad administrativa y al cese de la atención al público en los sectores de recaudación y obras, las secretarías comunales correspondientes “deberán garantizar el normal funcionamiento de los servicios esenciales”.
Apenas unos instantes más tarde de confirmarse la sorpresiva disposición en la ciudad del “Gorosito”, su par de la vecina localidad petrolera de Pico Truncado, Pablo Anabalón, adoptó idéntica temperamento aduciendo los festejos populares por la clasificación de la “Scaloneta”. La seguidilla de asuetos decretados a contrarreloj en la zona norte santacruceña encendió las alertas en el ámbito político provincial, donde diversos sectores salieron a catalogar las medidas como “insólitas” y “demagógicas” dada la delicada situación socioeconómica que atraviesan las finanzas de las intendencias locales.
La principal controversia radica en la fuerte contradicción que representan estos decretos municipales frente al lineamiento político y el discurso diario que pregona el propio gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal. Desde su asunción en el Poder Ejecutivo santacruceño, el mandatario provincial ha remarcado de forma sistemática que “el trabajo, el esfuerzo diario y la reactivación productiva” constituyen los únicos ejes centrales posibles para garantizar el crecimiento genuino de las comunas y revertir la crisis del empleo público.
Foto: La Opinión Austral