Un informe técnico elaborado por el Equipo de Intervención Domiciliaria (EDID) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires aportó nuevas precisiones sobre los hechos ocurridos la madrugada del pasado 5 de agosto en el departamento del exdiputado y dirigente sindical Facundo Moyano, ubicado sobre la avenida del Libertador.
De acuerdo con el documento judicial, Candela Arizaga, de 23 años, confirmó ante los profesionales interdisciplinarios haber consumido alcohol y sustancias psicoactivas junto a Moyano en las horas previas a la intervención policial. El procedimiento se desencadenó a las 5:10 tras una alerta al 911 por una emergencia médica, momento en que la joven abandonó el inmueble y fue hallada en la vía pública con signos de alteración psicomotriz.
Tras ser asistida en el Hospital Pirovano, la joven prestó declaración y sostuvo que no existieron actos de violencia de género, al tiempo que negó que el dirigente le hubiera impedido retirarse del lugar. No obstante, los especialistas remarcaron en su evaluación que la entrevistada presentaba dificultades para precisar la cronología de los acontecimientos y consignaron diversos factores de vulnerabilidad, tales como la asimetría de poder, la exposición pública y la diferencia de edad.
El reporte judicial concluyó además que la joven rechazó la opción de instar la acción penal o recibir custodia protectora. Sin embargo, en el plano legal, la Fiscalía mantiene la imputación contra Facundo Moyano por los presuntos delitos de lesiones y privación ilegítima de la libertad mientras avanza la recolección de elementos probatorios.