Los fiscales Facundo Oribones y Cristian Olazábal brindaron detalles sobre la investigación por la muerte de Ángel López, el nene de 4 años, y confirmaron que aún no hay una causa determinada del deceso.
Oribones explicó que, tras conocerse el fallecimiento, se iniciaron de inmediato las tareas correspondientes, incluyendo la autopsia. “Surgieron algunos traumatismos en la zona del cráneo y en base a esto se está intentando dilucidar si fueron producidos por una lesión voluntaria o involuntaria”, indicó, al tiempo que remarcó que esperan el informe forense para precisar la data de esas lesiones.
En cuanto a la investigación, señaló que se manejan múltiples hipótesis: “Las líneas de investigación son diversas, se investiga como un posible homicidio, pero no se descartan otras líneas”. Además, aclaró que por el momento no hay personas imputadas, aunque sí “sospechados que están siendo vigilados por personal policial”.
El fiscal también confirmó que se realizaron pericias en el domicilio donde se encontraba el menor y que los teléfonos celulares secuestrados serán analizados. “No tenemos una evidencia firme que nos diga que fue una acción deliberada”, sostuvo, y agregó que el niño “se encontraba en una situación de vulnerabilidad con acusaciones cruzadas entre los padres”.
Por su parte, Olazábal subrayó que el principal objetivo es esclarecer lo ocurrido: “Nuestra prioridad es determinar la causa de muerte del menor”. En ese sentido, pidió cautela ante la información que circula públicamente: “Hay mucha información en los medios, pero muchas personas no han venido a prestar declaración”.
Finalmente, el fiscal indicó que no existían alertas previas en el sistema judicial: “No teníamos ninguna alarma que nos hiciera sospechar que estaba pasando algo con este menor”. Mientras tanto, la causa continúa caratulada como “muerte dudosa”, a la espera de los resultados periciales que permitan avanzar en la investigación.