La medida de fuerza busca obtener precisiones oficiales sobre el pago de los salarios adeudados correspondientes al mes de julio, denunciando acreditaciones parciales que no llegan a cubrir los haberes totales ni los conceptos acumulados por liquidaciones pendientes.
En diálogo con la prensa desde el organismo provincial, el vocero de los trabajadores autoconvocados, Jorge Valdéz, advirtió sobre la falta de claridad en las liquidaciones que han comenzado a depositarse de forma fragmentada. “Reclamamos los 296 trabajadores. El sueldo que se está cobrando es mínimo, no es la totalidad; nosotros tenemos que cobrar el haber mensual más los 11 días trabajados y la diferencia de aguinaldo”, remarcó el chofer, cuestionando las inconsistencias financieras planteadas por la administración saliente respecto a los fondos aportados por el municipio.
Asimismo, el referente del personal desestimó cualquier maniobra para obstaculizar el desempeño de las nuevas unidades que comenzaron a circular en el ejido urbano. “Para mí, la empresa Patagonia Argentina quiere que paremos y perjudiquemos a la nueva concesionaria. Ellos no merecen que hagamos eso. Es una jugada sucia en la que también queda expuesto el gremio, porque siendo todos afiliados a la UTA, no hay ningún dirigente acompañándonos”, disparó Valdéz tras confirmar la inasistencia sindical a las dependencias laborales.
Por estas horas, la delegación de choferes aguarda ser atendida por las autoridades de la Secretaría de Trabajo para exigir la fiscalización del expediente y la intimación formal a la firma prestadora saliente. En tanto, los manifestantes ratificaron que mantendrán las acciones de visibilización en las calles sin interrumpir el esquema de movilidad urbana implementado por las nuevas prestatarias.