La Mesa Intersectorial para el Abordaje del Suicidio cumple cinco años desde su conformación y continúa desarrollando acciones vinculadas a la salud mental y la prevención del suicidio. En este marco, Carla Antola y Stella Armesto destacaron la importancia de generar espacios de diálogo, escucha y acompañamiento.
Las integrantes de la Mesa explicaron que el suicidio es una problemática multicausal y que uno de los principales objetivos del espacio es promover que se pueda hablar de lo que sucede, de las emociones y de aquellas situaciones que generan malestar.
“Hay que hablarlo, de lo que nos pasa, de nuestras emociones, dar lugar a que se abran esos diálogos y desarrollar la escucha”, señalaron.
La adolescencia, una etapa prioritaria
Uno de los principales grupos sobre los que trabaja la Mesa es el de los adolescentes, aunque las acciones también alcanzan a personas adultas.
Según explicaron, la adolescencia es una etapa atravesada por múltiples situaciones de incertidumbre, inseguridades y exigencias relacionadas con la construcción de la identidad, en un contexto social que muchas veces se presenta como “caótico y exigente”.
Por ese motivo, remarcaron la necesidad de abordar la temática de manera cuidada, con herramientas que permitan acompañar y prevenir.
“De esto hay que hablar, de una manera cuidada y que tenga un sentido para la prevención y el acompañamiento”, plantearon en diálogo con Nuestras Mañanas por Radio del Mar.
“No necesitamos ser psicólogos para escuchar”
Durante el análisis de la problemática, también destacaron que la prevención no depende exclusivamente de los profesionales de la salud mental, sino que requiere de una comunidad capaz de prestar atención a quienes atraviesan una situación de sufrimiento.
En ese sentido, sostuvieron que todas las personas tienen capacidad de escuchar al otro y que una pregunta sencilla como “¿cómo estás?” puede abrir un espacio importante de diálogo.
También remarcaron que es necesario animarse a preguntar directamente cuando existen señales de alarma: “¿Pensaste en quitarte la vida?”
Para las integrantes de la Mesa, poder realizar esa pregunta no genera por sí mismo una situación de riesgo, sino que permite identificar lo que está atravesando la persona y pensar estrategias de acompañamiento.
“Hay que estar abierto y escuchar. Cuando uno habla de suicidio es un tema sensible, pero es importante tener esas herramientas”, expresaron.
El trabajo después de un suicidio
Otro de los ejes abordados es la posvención, es decir, el acompañamiento de las personas afectadas después de un suicidio.
Explicaron que estos acontecimientos pueden generar sentimientos de perplejidad, enojo y culpa, por lo que también es necesario trabajar con quienes quedan afectados por la situación.
Además, señalaron la importancia de diferenciar los momentos de intervención: por un lado, cuando una persona manifiesta que no se encuentra bien y, por otro, cuando existe ideación suicida, situación que requiere una atención específica.
Un trabajo en red y transversal
La Mesa Intersectorial trabaja articuladamente con distintas instituciones, entendiendo que la salud mental atraviesa de manera transversal a toda la comunidad.
En este sentido, destacaron especialmente el rol de las escuelas, donde se encuentran adolescentes y jóvenes que atraviesan etapas fundamentales de su formación y desarrollo.
“Esta es una cuestión transversal, la salud mental pasa por todas las instituciones”, remarcaron, y señalaron la importancia de incorporar esta perspectiva en los distintos espacios de la comunidad.
Ante situaciones de riesgo, se recomienda recurrir a servicios especializados de atención. En Argentina, el Centro de Asistencia al Suicida brinda atención telefónica al 0800 345 1435.