El Ministerio de Educación de Chubut avanza con un programa destinado a estudiantes del nivel secundario que busca brindarles herramientas y certificaciones específicas vinculadas con las demandas actuales del mundo laboral y académico. La iniciativa fue explicada por Adriana Di Sarli, subsecretaria de Instituciones Educativas del Chubut, en diálogo con “La Tribuna” por Radio del Mar.
El programa ya comenzó a implementarse como experiencia piloto en seis escuelas de la provincia y, tras los buenos resultados obtenidos, el Gobierno decidió avanzar progresivamente hacia una mayor incorporación de establecimientos.
“Ya tiene su primera etapa de implementación en seis escuelas de la provincia. Hicimos un proyecto piloto que funcionó muy bien y por eso nos decidimos a avanzar sobre una generalización del proyecto”, explicó Di Sarli.
La propuesta está dirigida a estudiantes de 16 años en adelante, principalmente de cuarto, quinto y sexto año de escuelas secundarias no técnicas. La participación es voluntaria tanto para los alumnos como para las instituciones educativas.
Certificaciones para fortalecer el currículum
Uno de los principales objetivos es que los estudiantes puedan sumar certificaciones específicas a su título secundario, acreditando las habilidades adquiridas durante la cursada.
El primer módulo obligatorio aborda habilidades digitales y habilidades blandas, desarrolladas a partir del trabajo conjunto entre el Ministerio de Educación, empresas y cámaras empresariales.
“Trabajamos con las empresas y las cámaras, incluida la Cámara de Comercio de Comodoro, que nos aportó qué es lo que están necesitando hoy y qué habilidades necesitan que esos chicos tengan ya adquiridas”, señaló la funcionaria.
Cada módulo tiene una duración de un cuatrimestre y se cursa dos veces por semana, durante dos horas, en contraturno. De esta manera, un estudiante podría realizar dos módulos por año y, a lo largo de su trayectoria secundaria, alcanzar entre cuatro y cinco certificaciones.
“Eso incrementa las posibilidades de su currículum, porque se les certifica cada una de las cosas que hace en base a las habilidades que desarrolla”, explicó Di Sarli.
Formación vinculada al entorno productivo
La propuesta contempla que los módulos no sean iguales para todas las instituciones, sino que puedan adaptarse a la modalidad de cada escuela y a las características productivas de la región.
“Estamos pensando en módulos que tengan que ver no solo con habilidades específicas, sino más bien con habilidades amplias que le permitan una mejor inserción laboral en su propio entorno”, detalló.
Otro aspecto novedoso es que los módulos serán desarrollados por docentes junto con personas idóneas provenientes del mundo laboral, con el objetivo de acercar a los estudiantes experiencias y conocimientos vinculados con el ámbito profesional.
Además, los espacios de cursada no necesariamente serán aulas tradicionales. Podrán utilizarse bibliotecas, puntos digitales u otros ámbitos que permitan desarrollar las actividades.
Tres escuelas de Comodoro se sumarán desde septiembre
Si bien en la primera etapa no fueron incorporadas instituciones de Comodoro Rivadavia, Di Sarli confirmó que tres escuelas de la ciudad ya están inscriptas para la nueva convocatoria y comenzarán a implementar el programa en septiembre.
Se trata de la Escuela 7702, con orientación en Ciencias Naturales; la Escuela 796, con Humanidades e Informática; y el Colegio Perito Moreno, Escuela 766.
La funcionaria explicó que la primera selección buscó incluir establecimientos de distintas regiones y modalidades educativas. En el caso de la región que comprende Comodoro Rivadavia, Rada Tilly y Camarones, se había elegido inicialmente una institución de Rada Tilly.
Para esta segunda convocatoria se abrió la inscripción para 20 nuevas escuelas.
Una propuesta pensada para los cambios en el mundo laboral
Di Sarli sostuvo que la iniciativa surge a partir de los cambios que atraviesa el mundo del trabajo y de la necesidad de que la escuela pueda brindar a los jóvenes herramientas que les permitan desenvolverse en nuevos escenarios profesionales.
“Hay un cambio en el mundo del trabajo hace bastante ya y la escuela no estaba haciendo el cambio que ese mundo del trabajo necesitaba”, afirmó.
En ese sentido, aclaró que el objetivo no es que la escuela simplemente se adapte a los pedidos de las empresas, sino que los estudiantes egresen con mayores herramientas para elegir y acceder al trabajo que quieran desarrollar.
La propuesta también busca conectar conocimientos que los estudiantes ya adquieren durante la secundaria con situaciones concretas. Como ejemplo, Di Sarli mencionó el aprendizaje de herramientas como Excel, que permite poner en práctica conocimientos vinculados con la matemática.
“Los módulos hicieron que muchas cosas que habían aprendido en el secundario cobraran sentido y que encontraran para qué servían”, explicó.
De esta manera, el programa busca complementar la formación tradicional con nuevas habilidades y certificaciones que puedan fortalecer las oportunidades de los jóvenes al momento de continuar sus estudios o ingresar al mercado laboral.