Las clínicas y sanatorios de Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa anunciaron una suspensión total de la atención a afiliados de PAMI durante las 24 horas del lunes 24 de agosto. La medida se tomó ante el deterioro de las condiciones económicas de los contratos con la obra social y la falta de respuestas satisfactorias a los reclamos de los prestadores.
Según el comunicado difundido por las instituciones, los aranceles que abona PAMI acumularon una pérdida del 75% de su valor real frente a la inflación durante los últimos dos años y medio. En ese período, señalaron, la inflación alcanzó el 341%, mientras que las actualizaciones de los valores de PAMI llegaron al 143%.
La situación, sostienen, se profundizó durante 2026. De acuerdo con los prestadores, durante la mayor parte del año continuarán trabajando con valores correspondientes a 2025 y recién en octubre recibirían una actualización que, en términos reales, representaría alrededor de un 6%.
Advierten por dificultades en la atención
Las instituciones aseguraron que la crisis ya comenzó a impactar en las prestaciones destinadas a los afiliados. Según indicaron, desde hace aproximadamente dos meses existen restricciones en la atención de guardias, en la recepción de derivaciones y en la programación de determinadas cirugías.
Además, cuestionaron las limitaciones establecidas por PAMI para algunas prestaciones ambulatorias, al considerar que profundizan las dificultades para garantizar una atención adecuada.
El conflicto alcanza a unos 300.000 jubilados de las cuatro provincias patagónicas involucradas. Los prestadores advirtieron que, de no producirse una mejora en las condiciones económicas, las restricciones podrían continuar y agravarse.
“Los prestadores no somos quienes financiamos el sistema”
En el comunicado, las clínicas y sanatorios remarcaron que el reclamo no apunta a una recomposición inmediata y total, sino al inicio de un proceso progresivo de recuperación de los valores de las prestaciones.
“Los prestadores no somos quienes financiamos el sistema. Simplemente reclamamos aranceles razonables que nos permitan cubrir los costos de prestación de nuestros servicios”, expresaron.
También señalaron que las instituciones privadas de salud representan aproximadamente el 65% de la atención de la población de la región y sostienen, en conjunto, al menos 10.000 puestos de trabajo directos.
Los prestadores lamentaron los inconvenientes que la medida pueda generar a los afiliados y remarcaron que consideran necesario hacer pública la situación para advertir sobre las consecuencias que el deterioro del financiamiento puede tener sobre la atención sanitaria.
Instituciones que adhieren
Por Chubut suscriben el comunicado Clínica San Miguel, Clínica del Valle, Sanatorio de la Ciudad e Instituto Cardiovascular Rawson.
En Río Negro adhieren Leben Salud, Hospital Privado Regional, Sanatorio San Carlos, Sanatorio Austral, Clínica Central, Clínica Viedma, Clínica Roca, Policlínico Privado, Sanatorio Juan XXIII, IMEPA, Policlínico Modelo, Clínica Cruz del Sur, Instituto Radiológico General Roca y Sanatorio Río Negro.
Por Neuquén adhieren ADOS, Clínica Pasteur y Clínica Chapelco.
En La Pampa firman Sanatorio Santa Rosa, Clínica Argentina, Clínica Modelo, Clínica Regional, Diagnóstico Integral Médico, Clínica Santa Teresita y Fundación Faerac.
La suspensión está prevista para las 24 horas del lunes 24 de agosto de 2026, en el marco del reclamo de los prestadores por una actualización de los aranceles y una mejora en las condiciones de financiamiento de las prestaciones de PAMI.