En diálogo con Del Mar Digital, el secretario de Control Urbano y Operativo, Miguel Gómez, informó sobre dos intervenciones realizadas recientemente por el área a su cargo, con el apoyo de otros organismos municipales y provinciales.
Una de ellas ocurrió en un supermercado de origen asiático, donde se detectó la venta de una bebida alcohólica con etiquetado boliviano. Según explicó Gómez, el comerciante no pudo acreditar la procedencia del producto. “Tomamos conocimiento de que se estaba ofreciendo una bebida alcohólica muy conocida que indicaba que venía de Bolivia. Este comerciante no pudo acreditar el modo en que lo adquirió”, señaló.
Por otra parte, se llevó adelante una inspección en un domicilio ubicado en Alem al 1085, tras recibir un mensaje anónimo que advertía sobre el posible funcionamiento de un geriátrico sin habilitación. El operativo fue coordinado junto con la Unidad Regional, Salud provincial, la Dirección de Adultos Mayores y personal de fiscalización del Municipio.
“Fácilmente detectamos que era algo totalmente irregular. Están depositando la vida de 8 abuelitos en manos de no se sabe quién. Cualquiera de los aspectos que lo miremos, ese geriátrico no puede estar funcionando”, sostuvo Gómez.
De forma transitoria, y tras una reunión con Viviana Traversa —directora de Adultos Mayores—, se resolvió permitir que los adultos mayores permanezcan allí unos días bajo monitoreo de Salud, hasta que sus familiares puedan retirarlos o reubicarlos en otra institución habilitada.