Lanzado en coincidencia con el 135.º aniversario de la histórica encíclica “Rerum Novarum”, el texto busca actualizar la doctrina social de la Iglesia frente a los desafíos de la era digital y la automatización.
Un llamado a “desarmar la IA” y regular los datos
El eje central del mensaje papal gira en torno a la necesidad de “custodiar a la persona humana” frente al avance tecnológico desmedido. En ese sentido, León XIV reclamó explícitamente “desarmar la inteligencia artificial” para impedir que estas herramientas queden concentradas bajo el control exclusivo de los sectores más poderosos del planeta, lo que terminaría profundizando las brechas y desigualdades sociales.
“La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos”, reflexionó el Pontífice. Además, instó a los gobiernos a fortalecer el control público sobre el uso de los datos personales para evitar que la lógica del lucro y la explotación comercial transformen al individuo en un simple “recurso utilizable”.
El fin de la “guerra justa” y el rol de las mujeres
Más allá del debate tecnológico, “Magnifica Humanitas” aborda problemáticas humanas y políticas urgentes. En el plano internacional, el Papa ratificó el rechazo histórico de la Iglesia a las armas nucleares y dio un paso más allá al pedir que se supere definitivamente la teoría de la “guerra justa” en el escenario bélico contemporáneo, proponiendo en su lugar un multilateralismo fuerte y un diálogo real entre las naciones.
Por otra parte, la encíclica dedica líneas firmes a la justicia social y los derechos civiles. El texto reclama “decisiones concretas” a nivel global para ampliar de forma efectiva la participación de las mujeres en los espacios políticos, sociales y laborales, al tiempo que advierte sobre los peligros del odio digital, la desinformación organizada y la exclusión de las minorías en el nuevo orden tecnológico.