El proceso penal se había visto interrumpido previamente debido a que el acusado se mantuvo prófugo y en rebeldía durante un tiempo antes de ponerse a derecho ante la Justicia provincial. La investigación estuvo a cargo del equipo especializado en delitos en contexto de violencia de género de la Fiscalía.
El hecho y el uso de la posición de autoridad
El ataque contra la integridad sexual ocurrió hace 12 años en un centro religioso juvenil de la ciudad cordillerana. En aquel momento, el agresor tenía 31 años y ejercía como docente de la institución, mientras que la víctima era una adolescente de 14 años.
Aprovechando la marcada diferencia de edad, su rol de autoridad y que se encontraban solos antes del inicio de las actividades, Ibañez Gélvez agredió físicamente a la joven para exigirle besos y realizar tocamientos en su cuerpo contra su voluntad. La agresión cesó únicamente cuando otras personas arribaron al establecimiento.
Homologación judicial y cierre definitivo
El juez interviniente validó el acuerdo de juicio abreviado tras constatar el cumplimiento de los requisitos legales y contar con el consentimiento explícito de la víctima para cerrar el caso. Al momento de la homologación, el magistrado ponderó razones de economía procesal, considerando que el paso del tiempo —motivado por los años en que el acusado estuvo prófugo— hacía indispensable una respuesta de justicia inmediata y definitiva, evitando el desgaste de un debate oral y público.