Pablo Gómez, trabajador de Uber, describió la situación actual del sector y remarcó que el sistema de tarifas de la aplicación es dinámico, lo que genera ingresos fluctuantes para los conductores. “La tarifa de Uber depende del horario y la demanda: puede subir o bajar según la necesidad”, explicó en diálogo con Nuestras Mañanas con Radio del Mar.
En cuanto a la rentabilidad, Gómez detalló que en una jornada de aproximadamente 10 horas un chofer puede facturar entre 100.000 y 120.000 pesos en bruto. Sin embargo, aclaró que a ese monto hay que restarle el 30% de comisión que retiene la aplicación, además de unos 25.000 pesos destinados a combustible. “En la práctica, estamos como los taxistas”, afirmó.
Respecto al crecimiento de la actividad, indicó que las últimas estadísticas hablan de entre 2.000 y 2.300 conductores registrados, con un incremento de unos 300 nuevos choferes en los últimos tres meses. No obstante, estimó que solo la mitad se mantiene activa de forma regular.
Gómez también señaló que muchas de las personas que se suman a la plataforma lo hacen por necesidad. “La gente que está haciendo Uber es la que se quedó sin trabajo y encuentra acá una salida rápida. Si no es totalmente rentable, al menos deja algo para el día a día”, sostuvo. En ese sentido, cuestionó algunas posturas hacia el sector: “Nos quieren correr a nosotros y no me parece justo. Se está viendo el problema de forma parcial y no en su totalidad”.
Finalmente, el conductor planteó la necesidad de evitar enfrentamientos entre sectores. “No queremos confrontar, pero la gran mayoría de los taxistas también hace Uber. Ahí hay una contradicción, porque su ganancia termina siendo mayor”, señaló. Y concluyó: “No se debería prohibir, sino adaptarse a esta nueva realidad”.