Los primeros resultados de la autopsia al cuerpo de Nancy Godoy (52), la docente rural hallada sin vida en una zona de difícil acceso en la localidad correntina de Esquina tras 21 días de intensa búsqueda, dieron cuenta de la extrema ferocidad del ataque que terminó con su vida.
El peritaje forense constató que la víctima presentaba múltiples heridas punzocortantes distribuidas en el rostro, cuello, abdomen, brazos y piernas. Fuentes de la causa precisaron que varias de esas agresiones se produjeron cuando la maestra todavía se encontraba con vida. Asimismo, el informe médico confirmó la presencia de notorias lesiones defensivas en sus antebrazos —compatibles con maniobras de lucha para resguardarse— y diversas mutilaciones, entre ellas la amputación de su mano izquierda.
Debido al cuadro lesivo y a la variedad de cortes, los pesquisas judiciales no descartan la utilización de más de un arma blanca ni la eventual participación de varios agresores en la escena del crimen. A raíz del estado de descomposición del cadáver, aún no pudo determinarse fehacientemente si existió un ataque sexual, por lo que se ordenaron análisis biológicos y genéticos complementarios, además de peritajes entomológicos con expertos cordobeses para determinar la data de muerte exacta.
Reunión fiscal y cinco detenidos
Las conclusiones preliminares fueron comunicadas a los tres hijos de la víctima y sus abogados en la sede de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas de Esquina, en un encuentro encabezado por la fiscal María Andrea González y el decano del Instituto Médico Forense, José Luis Gálvez. El esposo de la maestra no formó parte del encuentro por encontrarse en estado de shock tras la confirmación de la noticia.
La causa cuenta con cinco personas bajo prisión preventiva y se instruye bajo la hipótesis de femicidio. Ireneo Zarza —capataz del campo El Curupí, predio donde funcionaba la escuela rural y en cuyas tierras apareció el cuerpo—, Felipe Sandoval y Nahuel Rojas se encuentran imputados como coautores de femicidio. En tanto, Rosa Leguizamón está acusada por homicidio simple y Ernesto Bordón por falso testimonio.
Godoy había sido vista con vida por última vez el 7 de octubre y su cadáver fue hallado semisumergido en un bañado del paraje El Malezal, a unos 2,5 kilómetros de su lugar de trabajo. A escasa distancia, los rastrillajes permitieron secuestrar su bolso personal con su teléfono celular, elementos clave que ahora aguardan peritajes técnicos mientras el país se moviliza exigiendo justicia.