El viaje nació como una aventura entre cinco amigos de distintos puntos del país —integrado por cordobeses, porteños y dos comodorenses—, de los cuales tres continúan rodando juntos. A bordo de una KTM 790 que aún conserva rastros de sal del imponente Salar de Ullúm, Denis encaró su primer viaje de larga distancia fuera de la región patagónica.
El periplo no estuvo exento de complicaciones logísticas y climáticas. Cretón relató que debieron modificar parte del itinerario previsto debido a las inclemencias del tiempo: el cruce por el desierto de Atacama debió ser desviado ya que el paso fronterizo se encontraba cerrado por acumulación de nieve, obligándolos a circular con extrema precaución y descender hacia territorio chileno para finalmente reingresar a la Argentina por el clásico cruce mendocino de los Caracoles. Asimismo, debieron sortear roturas mecánicas, caídas y hasta la odisea de conseguir un neumático de repuesto en Bolivia, situación que los obligó a improvisar traslados en camión para hallar auxilio técnico.
Tras cruzar nuevamente la cordillera rumbo a Mendoza, los viajeros ultiman los detalles para regresar al sur patagónico con miles de postales y anécdotas imborrables. “Me desafié a disfrutar el viaje y no estar todo el tiempo subiendo contenido; me llevo muchas imágenes en la cabeza que no fueron grabadas, pero es muy linda la experiencia”, expresó el motoviajero.


