Tras intensas ráfagas que obligaron a declarar alerta naranja, la situación en Comodoro Rivadavia comienza a estabilizarse. “Estamos mejorando un poco las condiciones climatológicas y eso va a dar un poco de alivio. La alerta continúa en Amarilla, pero ya con menos riesgos”, explicó Barrionuevo.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, la alerta Amarilla implica vientos constantes entre 40 y 60 km/h, con ráfagas que podrían alcanzar los 90 km/h, aunque ya no representan un peligro significativo. En contraste, hoy se registró una ráfaga máxima de 122 km/h alrededor de las 12:25.
El fuerte viento provocó la voladura de un techo en construcción en la zona norte, que afortunadamente no estaba habitado. Personal de Defensa Civil intervino colocando elementos pesados para contener la estructura y retiró chapas sueltas que se encontraban sobre la vía pública y el cableado eléctrico. “Cooperativa tuvo que cortar la energía para que pudiéramos trabajar de forma segura”, detalló Barrionuevo.
Durante el día se registraron alrededor de 25 requerimientos en distintos puntos de la ciudad, incluyendo techos, chapas sueltas y hasta objetos como tanques de agua y estructuras que el viento levantó. “Con el esfuerzo y la predisposición del personal, logramos asegurar todos los elementos y evitar riesgos mayores”, afirmó el director.
Hasta el momento, no se reportaron heridos. Además, la Ruta 3 hacia el sur, que estuvo cortada durante la mañana por precaución, fue liberada cerca de las 18 horas. La decisión también afectó el dictado de clases en escuelas durante la tarde, medida que contribuyó a la seguridad de la población.
Barrionuevo reiteró la recomendación a los vecinos de extremar precauciones y resguardarse bajo estas condiciones climáticas, destacando que la colaboración de la comunidad fue clave para minimizar los daños.