Juan Martín del Potro dio un paso fundamental en su camino hacia la inmortalidad deportiva al consagrarse ganador de la votación del público para ingresar al Salón de la Fama del Tenis Internacional (ITHF) en la promoción 2027.
La elección organizada por la prestigiosa institución con sede en Newport, Estados Unidos, convocó a decenas de miles de fanáticos de 128 países. Gracias al masivo respaldo de los aficionados, el tenista argentino sumará tres puntos porcentuales de bonificación que se añadirán de manera directa al resultado que obtenga en la votación final. La australiana Ashleigh Barty se ubicó en el segundo escalón y recibirá dos puntos extra, mientras que la rusa Svetlana Kuznetsova completó el podio con un punto adicional.
Cómo se define la elección
Si bien el favoritismo popular representa un empujón clave, no define la incorporación de manera automática. La resolución final está en manos de un jurado de especialistas integrado por periodistas deportivos, historiadores y miembros vigentes del Salón de la Fama.
Para lograr la consagración definitiva, cada candidato debe alcanzar un piso del 75% de los votos combinados entre la evaluación de los expertos y los puntos obtenidos en la encuesta pública. Los resultados finales se darán a conocer durante el próximo mes de noviembre.
El peso de una carrera inolvidable
Se trata de la segunda nominación consecutiva para el tandilense, luego de haber formado parte de la terna para la clase 2026, donde finalmente Roger Federer fue el único jugador electo.
Del Potro, quien supo alcanzar el número 3 del ranking ATP y cosechar 22 títulos oficiales, cuenta con pergaminos de sobra para aspirar al reconocimiento: su histórica coronación en el US Open 2009 venciendo a Rafael Nadal y al propio Federer, su rol decisivo como líder en la obtención de la Copa Davis 2016 para la Argentina y sus dos medallas olímpicas (bronce en Londres 2012 y plata en Río 2016).
En caso de superar el umbral de sufragios en noviembre, Juan Martín del Potro escribirá una nueva página dorada para el deporte nacional al convertirse en el tercer tenista argentino de la historia en ingresar al prestigioso templo de Newport, junto a las leyendas Guillermo Vilas y Gabriela Sabatini.