Durante el acto de inauguración de las obras, Macfarlane repasó el impacto que tuvo la crisis económica de 2001 sobre el sector energético argentino y sostuvo que, además de afectar la producción de gas y petróleo, ese período frenó el desarrollo de la infraestructura de transporte y distribución.
En ese sentido, comparó la evolución de las conexiones domiciliarias de gas y señaló que, según los datos que presentó, el país pasó de contar con cuatro millones de clientes conectados a las redes en 1995 y 1996 a ocho millones hacia fines de 2001 y comienzos de 2002. Actualmente, afirmó, la cifra ronda los nueve millones.
Para Macfarlane, esa evolución refleja las dificultades que atravesó el sector para ampliar la cobertura durante años en los que los hogares tenían menos recursos y las empresas no contaban con financiamiento suficiente para desarrollar nuevas redes.
El financiamiento, uno de los principales desafíos
Macfarlane remarcó que la obra inaugurada fue posible a partir del trabajo conjunto entre las provincias, las entidades financieras y el sector privado. En particular, destacó la participación de los bancos provinciales y las gestiones de los gobernadores para conseguir los recursos necesarios.
“Un gran ejemplo fue cómo hemos resuelto este problema trabajando con los bancos de las provincias, con los gobernadores y el sector privado”, expresó.
Asimismo, sostuvo que el acceso al capital continúa siendo una de las principales dificultades para concretar proyectos de infraestructura energética. Según explicó, este tipo de inversiones requiere financiamiento a largo plazo y tasas de interés que permitan afrontar los costos de las obras.
El objetivo de ampliar el acceso al gas natural
El empresario también planteó que la distribuidora busca incorporar nuevos usuarios a las redes de gas en las siete provincias donde opera.
En ese marco, mencionó las conversaciones mantenidas con la Secretaría de Energía, el Ministerio de Economía y el Gobierno nacional para avanzar en alternativas que permitan financiar futuras ampliaciones.
Macfarlane señaló que quienes ya cuentan con gas natural deberían realizar un aporte adicional para contribuir a que el servicio llegue a los hogares que todavía dependen de garrafas u otras alternativas energéticas.
La propuesta, según explicó durante su discurso, apunta a generar recursos para extender la infraestructura y reducir las dificultades de acceso al gas natural en distintas localidades del país.
La inauguración de las obras del Sistema Cordillerano-Patagónico se enmarca en ese objetivo de ampliar la capacidad de abastecimiento y avanzar en la incorporación de nuevos usuarios en la región.