En medio de la efervescencia por las persistentes precipitaciones, que en las últimas horas acumularon un registro de más de 20 milímetros, comenzaron a circular mensajes de los vecinos muy temprano a primera hora que daban cuenta de supuestos desbordes de barro en algunas calles de zona norte. Sin embargo, desde la Subsecretaria de Vialidad Urbana salieron a llevar tranquilidad y desmintieron categóricamente situaciones de emergencia o bloqueos por desprendimiento de barro en los accesos a algunos barrios.
“Quien está diciendo eso, está informando mal, porque yo estoy en el lugar y recorrí la zona cuatro veces”, disparó de forma tajante el subsecretario de Vialidad Urbana, Walter Navarro. El funcionario municipal, que coordinó las tareas de control desde la madrugada, explicó en diálogo con Blanco y Negro en Radio del Mar que el camino Roque González se encuentra habilitado con precaución tras haber sido preventivamente interrumpido por la policía durante la noche. “Estuvimos monitoreando el cerro Hermitte y la zona de Médanos toda la noche; las calles están sumamente transitables con mucha agua, por supuesto, pero sin acumulación en la calzada”.
De acuerdo con el reporte oficial, el tramado pluvial de la ciudad viene respondiendo de forma óptima ante el caudal de agua, a diferencia de contingencias registradas en inviernos anteriores. Navarro detalló que puntos históricamente críticos, como el cruce de rutas en Km 3 permanecen con normalidad. No obstante, el funcionario reconoció la presencia de inconvenientes menores relacionados con “bocas de tormenta tapadas” por acumulación de residuos plásticos, botellas y matas arrastradas por el viento, cuya limpieza y desobstrucción ya fue solicitada formalmente.
El monitoreo en el Cordón Forestal y el ingreso a Fracción 15, donde habitualmente el transporte público de pasajeros encuentra serias dificultades operativas. Al respecto, el subsecretario dijo que “cuando llueven 20 milímetros en Comodoro es lógico que se haga barro y que haya acumulación en algunos sectores, pero está todo transitable”. En la misma línea, recordó los masivos trabajos de enrripiado con material calcáreo ejecutados previamente en barrios como el Máximo Abásolo y Patria Grande para mitigar el impacto del invierno. Sí reconoció Navarro que les faltó llevar ripio a calles de la zona alta del Pietrobelli y Jorge Newbery.
La principal preocupación de las autoridades de cara a las próximas horas radica en un factor exógeno que podría ralentizar el drenaje natural de los canales. “El problema más grave que tenemos ahora es que está subiendo la marea y se espera un poco más de lluvia sobre el mediodía”, advirtió Navarro, quien mantiene comunicación permanente con el director de Defensa Civil, Sebastián Barrionuevo. La pleamar genera el temido “efecto tapón”, dificultando la salida del agua hacia el mar, por lo que las máquinas viales municipales continuarán posicionadas de forma estratégica en toda la extensión de la ciudad para intervenir ante cualquier eventualidad.
