Tras el violento choque, el conductor, lejos de descender para auxiliar a los menores, aceleró y emprendió una huida desesperada, dejando a las víctimas a su suerte en plena vía pública.
El personal policial logró interceptar al conductor a las 23:50, a pocas cuadras del lugar del siniestro. Al realizarle el test de alcoholemia, el resultado confirmó las sospechas de los efectivos: el hombre estaba completamente ebrio, con 2,36 de alcohol en sangre.
En cuanto a los heridos, dos ambulancias acudieron al sector para brindar atención urgente. El adolescente de 17 años se llevó la peor parte, siendo diagnosticado con traumatismo craneoencefálico en el Hospital Andrés Ísola. El menor de 13 años también resultó con lesiones que están siendo evaluadas por el cuerpo médico.
La Fiscalía ya tomó intervención en el caso y solicitó de manera inmediata la audiencia para la apertura de investigación y formulación de cargos. El conductor enfrenta cargos que podrían agravarse por el estado de intoxicación y el agravante del abandono de persona.