La Justicia penal de Comodoro Rivadavia dictó este lunes una de las medidas cautelares más estrictas en lo que va del año para neutralizar a los integrantes de una peligrosa banda delictiva de carácter familiar. Durante una tensa audiencia de control de detención, la magistratura local convalidó los cargos presentados por el Ministerio Público Fiscal y ordenó que los tres hombres detenidos en el campo permanezcan tras las rejas de forma inmediata.
El dictamen judicial recayó sobre Emir Aron Durán, Gustavo Adolfo Durán y Uriel Durán, quienes fueron formalizados bajo la calificación provisoria de “robo triplemente agravado por las lesiones graves provocadas a la víctima, por el uso de arma de fuego y por ser en despoblado y en banda”, todo ello en calidad de coautores. El juez penal Ariel Tedesco resolvió declarar la total legalidad de las detenciones y otorgó un plazo de seis meses de prisión preventiva, tal como lo había solicitado la fiscalía ante la contundencia de los elementos de prueba recolectados.
DE PELÍCULA
De acuerdo con el crudo relato expuesto por la funcionaria de fiscalía Leila Ritta, el sangriento asalto se registró el pasado sábado 20 de junio a las 17:30 horas a la altura del kilómetro 1730 de la Ruta Nacional 3, en el tramo que une Pampa Salamanca con Garayalde. En ese punto despoblado, los tres delincuentes interceptaron un camión Scania de la empresa Sur Lácteos que viajaba hacia Trelew, efectuando ráfagas de disparos contra el parabrisas hasta obligar al chofer a detenerse en la banquina.
La violencia del asalto escaló de inmediato cuando los imputados abrieron fuego contra los dos trabajadores que intentaban escapar a pie por el campo, hiriendo a uno de ellos de gravedad con un disparo en el abdomen por la espalda y al restante en su pie derecho. Tras neutralizar a los operarios, los delincuentes forzaron la caja fuerte del pesado rodado y sustrajeron una suma de dinero que la fiscalía estimó formalmente en 60 millones de pesos y valores en cheques, para luego huir con rumbo sur.
Durante el debate, la fiscal Verona Dagotto fundamentó de forma sólida la necesidad de aplicar la medida de coerción máxima por el término de medio año, argumentando la existencia de un peligro latente de fuga y entorpecimiento debido a la gravedad institucional del hecho y el estado crítico del chofer que permanece internado en el Hospital Regional.
A su turno, el defensor de los Durán intentó aminorar el impacto penal solicitando que el caso sea encuadrado como una simple tentativa y requiriendo la libertad con presentaciones semanales, planteo que fue desestimado de plano por el tribunal debido al riesgo procesal y la logística de guerra empleada por los sospechosos.