Este jueves finalizó la audiencia judicial por el crimen de Calfuquir, la joven asesinada la semana pasada, en una causa que tiene imputados a los hermanos Maico y Juan Julio Serrano.
Durante la jornada, la Justicia resolvió fijar un plazo de seis meses de investigación, que se extenderá hasta el 28 de noviembre de 2026.
Asimismo, se dictó prisión preventiva por seis meses para Maico Serrano, mientras que Juan Julio Serrano permanecerá detenido preventivamente durante dos meses.
En el desarrollo de la audiencia se confirmó que Maico Serrano fue quien efectuó los disparos durante el hecho investigado. “No voy a negar que fui el autor de los disparos”, declaró ante la jueza.
Según expuso durante su declaración, actuó en medio de una situación de extrema tensión y con temor por la integridad física de su familia. “Temí por la integridad física de mi familia”, sostuvo.
Además, afirmó que nunca tuvo la intención de matar a Calfuquir. “No quise terminar con la vida de Calfuquir, sino más bien quería proteger a mi familia”, expresó.
Durante el interrogatorio realizado por el fiscal, Maico Serrano indicó que efectuó dos disparos. Uno de los impactos alcanzó a Calfuquir en la cabeza y el otro hirió a Uribe en el abdomen.
La defensa argumentó que Maico reaccionó luego de que Uribe disparara previamente contra Juan Julio Serrano, en medio de un conflicto originado por una deuda de dinero.
La defensa sostuvo que Maico Serrano actuó para repeler el ataque y proteger a su hermano, a su madre y a su padre, quien posee una discapacidad y utiliza silla de ruedas.
Por otra parte, Maico Serrano aseguró durante la audiencia que nunca había estado detenido ni vinculado a hechos delictivos. “Tengo una profesión y nunca pensé terminar en este lugar”, manifestó.