Durante la audiencia judicial por la muerte de Ángel, el abogado defensor expuso su postura y planteó dudas sobre el origen de las lesiones detectadas en el cuerpo del menor, señalando que el fallecimiento podría estar vinculado a múltiples traumatismos cuyo origen aún no está determinado.
Según sostuvo, la inflamación cerebral detectada podría responder a diversas causas médicas. Entre ellas mencionó multitraumatismos, infecciones severas o tumores, y remarcó que no existen elementos suficientes que permitan atribuir de manera concreta los golpes a una acción específica contra el niño.
El defensor también indicó que la acusación ubica los hechos entre el 1 y el 5 de abril, aunque afirmó que todavía no se puede establecer si las lesiones ocurrieron en un mismo momento o si pudieron haberse producido en fechas anteriores. En ese sentido, señaló que los informes complementarios permitirán una mayor precisión sobre el origen y la cronología de los traumatismos.
Asimismo, cuestionó el encuadre jurídico planteado por la Fiscalía, al señalar que aún no está claro si se trata de un homicidio doloso o de una posible conducta imprudente.
En su exposición, el abogado también hizo referencia a entrevistas aportadas por la defensa que mencionarían antecedentes de situaciones de violencia en el entorno familiar. En ese marco, cuestionó la falta de elementos que expliquen por qué la imputación se dirige específicamente contra uno de los acusados y no contra otras personas del entorno.
Finalmente, sostuvo que algunas lesiones no habrían sido advertidas inicialmente por la médica interviniente ni durante la autopsia, sino detectadas con posterioridad, lo que —según su planteo— genera interrogantes sobre el mecanismo utilizado para provocar las lesiones y el tipo de responsabilidad penal que podría corresponder.