El volcán Anak Krakatoa registró una intensa actividad eruptiva en Indonesia y lanzó una columna de ceniza que alcanzó unos 15 kilómetros de altura. El fenómeno obligó a cerrar temporalmente varios aeropuertos y provocó importantes interrupciones en el transporte aéreo.
El volcán se encuentra en el estrecho de Sonda, entre las islas de Java y Sumatra, una zona de alta actividad sísmica y volcánica. Su ubicación también representa un riesgo para las rutas marítimas y aéreas de la región.
La erupción comenzó durante el fin de semana y las cenizas se desplazaron hacia distintas zonas de Indonesia. En el momento de mayor impacto, ocho aeropuertos debieron suspender sus operaciones y miles de vuelos fueron afectados, con cientos de miles de pasajeros perjudicados.
Aunque los aeropuertos comenzaron a reabrir a medida que cambiaron los vientos y se disipó la ceniza, las autoridades mantienen el monitoreo sobre la actividad del volcán. El nivel de alerta permanece en 3 sobre una escala de 4 y se recomienda mantener distancia del cráter activo.
¿Por qué es considerado peligroso?
El Anak Krakatoa es el sucesor del antiguo Krakatoa, cuya gigantesca erupción de 1883 provocó un tsunami que dejó más de 36.000 muertos. La actual isla volcánica comenzó a emerger en la misma zona durante la década de 1920.
El antecedente más reciente ocurrió en diciembre de 2018, cuando el derrumbe de parte del cono volcánico generó un tsunami que golpeó las costas de Java y Sumatra y provocó más de 400 muertes.
Por sus antecedentes y su ubicación en una zona densamente poblada y atravesada por importantes rutas de navegación, el comportamiento del Anak Krakatoa es seguido de cerca por los organismos de monitoreo geológico de Indonesia.
Además, autoridades y organismos internacionales advirtieron sobre videos que circulan en redes sociales y que supuestamente muestran la actual erupción. Uno de ellos fue verificado como contenido generado mediante inteligencia artificial y no corresponde al fenómeno ocurrido en Indonesia.