El pasado judicial de Rodrigo Nieves vuelve a cobrar relevancia en el marco de las investigaciones recientes, ya que cuenta con una condena firme por el homicidio de Jorge Feliciano Olivera, un mecánico asesinado en Comodoro Rivadavia en 2019.
El Superior Tribunal de Justicia de Chubut confirmó de manera unánime la responsabilidad penal de Nieves en el crimen, ratificando las sentencias dictadas en instancias anteriores. El máximo tribunal provincial, integrado por los jueces Mario Vivas, Alejandro Panizzi y Alejandro Defranco, dejó firme la condena tras revisar los recursos presentados por la defensa.
En un primer momento, el tribunal de juicio había condenado a Nieves a 14 años de prisión por el delito de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego”. Posteriormente, la Cámara en lo Penal revisó parcialmente la sentencia y redujo la pena a 11 años, decisión que finalmente fue confirmada por el Superior Tribunal.
El homicidio de Jorge Olivera ocurrió el 3 de enero de 2019, alrededor de las 20 horas, en un taller mecánico ubicado en la intersección de las calles San Martín y Las Rosas, en Comodoro Rivadavia.
Durante el juicio se acreditó que Nieves llegó al lugar a bordo de un Peugeot 206, se detuvo frente al taller y, sin descender del vehículo, extrajo un arma de fuego y efectuó al menos tres disparos hacia el interior del predio.
Uno de los proyectiles impactó en la cabeza de Olivera, quien falleció días después como consecuencia de un traumatismo craneal severo provocado por la herida de bala.
La investigación estuvo a cargo de la fiscal Camila Banfi, quien logró sostener la acusación mediante testimonios presenciales, amenazas previas y reconocimientos positivos en ruedas de identificación. También se valoró que la víctima había advertido sobre amenazas provenientes del entorno de Nieves antes del ataque.
El crimen generó un fuerte impacto tanto en Comodoro Rivadavia como en Misiones, provincia natal de la víctima. Su familia impulsó reiterados pedidos de justicia y relató el profundo dolor que provocó la pérdida.
Familiares de Olivera señalaron que existían conflictos previos con el agresor. Según declararon, el ataque habría estado vinculado a una disputa por dinero relacionada con un vehículo y a amenazas previas que la víctima había recibido.
Uno de los hermanos de Olivera, que era menor de edad al momento del hecho, fue testigo directo del ataque, y su testimonio resultó determinante para sostener la acusación durante el proceso judicial.