La actividad comercial en Comodoro Rivadavia atraviesa un escenario complejo, marcado por la caída de las ventas, el cierre de negocios y la pérdida de puestos de trabajo. Así lo sostuvo Leonardo Forte, secretario de Cultura, Prensa y Difusión del Centro de Empleados de Comercio, quien aseguró que desde el año pasado cerraron alrededor de 400 comercios y se perdieron 2.000 empleos mercantiles en la zona de actuación del gremio.
En diálogo con La Tribuna por Radio del Mar, Forte señaló que la situación laboral se refleja diariamente en el sindicato. “En el gremio atiendo tres o cuatro despidos por día”, afirmó, y explicó que muchos de esos casos presentan conflictos vinculados con reclamos laborales.
El dirigente también indicó que la bolsa de trabajo del Centro de Empleados de Comercio reúne más de 4.000 currículums, aunque las oportunidades de inserción laboral son escasas. Según planteó, son pocas las empresas que incorporan personal en el actual contexto económico.
Un nuevo acuerdo paritario para los próximos tres meses
En materia salarial, Forte confirmó que el 27 de octubre se firmó un acuerdo entre las cámaras empresarias y la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS).
El entendimiento contempla un incremento del 5,7% para el trimestre octubre-diciembre, distribuido en tres tramos del 1,9% mensual. La suba impactará sobre los salarios básicos y los adicionales correspondientes. Además, se mantendrá una suma no remunerativa de $120.000 durante los tres meses y se abonará una gratificación extraordinaria de $50.000, dividida en dos pagos de $25.000 en octubre y noviembre.
Forte sostuvo que el acuerdo se enmarca en los límites salariales que el Gobierno nacional permite homologar y cuestionó que los incrementos no alcanzan a compensar el impacto de la inflación sobre los ingresos de los trabajadores.
“Estamos muy preocupados”, expresó, al referirse al deterioro de las condiciones económicas de las familias y sus consecuencias sobre el empleo y el consumo.
La caída del consumo golpea a los comercios
Para Forte, uno de los principales problemas es la reducción del poder adquisitivo y la consecuente retracción de las ventas. Explicó que, después de cobrar los salarios, muchas familias deben destinar sus ingresos al alquiler, los impuestos y los alimentos, por lo que quedan relegadas otras compras.
“Lo que no es alimento dejó de ser una prioridad”, señaló, al describir las dificultades que atraviesan rubros como electrodomésticos, indumentaria y bazar.
El dirigente también advirtió que las fechas comerciales que tradicionalmente generaban un repunte en las ventas, como el Día de la Madre, el Día del Niño y las fiestas de fin de año, ya no producen el mismo movimiento. En otras épocas, esos períodos permitían mejorar los ingresos de los negocios e incluso acceder a comisiones o bonos extraordinarios.
En ese sentido, cuestionó la idea de que el comercio esté logrando resistir la crisis y remarcó que el cierre de establecimientos y la pérdida de empleos muestran la profundidad del problema en la ciudad.
Asimismo, vinculó la situación con la caída de la actividad petrolera y la pérdida de más de 9.000 puestos de trabajo en ese sector, que, según explicó, representaba una importante fuente de ingresos para la economía local. La reducción de ese flujo de dinero repercute, sostuvo, sobre el conjunto de las actividades comerciales y de servicios.
Capacitación y herramientas para sostener la actividad
Frente a este panorama, Forte destacó el trabajo conjunto que realizaron el Centro de Empleados de Comercio, la Cámara de Comercio y el municipio para buscar alternativas que alivien la situación de los negocios. Entre las medidas mencionó una reducción de aproximadamente el 90% de los intereses de deudas municipales, que permitió disminuir parte de la carga económica sobre los comerciantes.
También señaló que el gremio continúa impulsando capacitaciones virtuales a través de la Secretaría de Cultura de la federación. La oferta incluye formación en ventas, comercio electrónico, informática y otras áreas vinculadas con la actividad mercantil.
Según explicó, estas herramientas pueden ayudar tanto a quienes buscan mejorar sus posibilidades de empleo como a los comercios que necesitan adaptarse a nuevas modalidades de venta, entre ellas las operaciones por internet.
En esa línea, indicó que algunos negocios están incorporando las ventas electrónicas para competir con los precios de otras partes del país y ampliar sus posibilidades de comercialización.
Menos recursos para los beneficios de los afiliados
La crisis también impactó en el funcionamiento del sindicato. Forte reconoció que la caída de la recaudación obligó a reducir algunos beneficios destinados a los afiliados, entre ellos determinados descuentos en farmacias y coseguros.
Sin embargo, aseguró que mantienen otras prestaciones, como la entrega de útiles escolares para los hijos de los trabajadores, y destacó que más de 200 comercios ofrecen descuentos especiales para los empleados mercantiles.
Consultado sobre la posibilidad de implementar un beneficio extraordinario para Navidad, el dirigente señaló que la iniciativa está en evaluación, aunque anticipó que será difícil concretarla debido al contexto económico. De todos modos, afirmó que intentarán sostener la ayuda, especialmente para los afiliados que atraviesan mayores dificultades.
Finalmente, Forte insistió en la necesidad de articular medidas entre el sector público, las empresas y las organizaciones gremiales para recuperar la actividad y generar nuevas fuentes de trabajo. “Tenemos que salir adelante todos juntos”, concluyó.