A través de un comunicado firmado por sus autoridades, la institución portuaria fue tajante: “El Dr. Roberto Castillo no se encuentra matriculado en este Colegio, como tampoco ha iniciado trámite alguno de matriculación”. Con esta frase, desarmaron el relato del abogado mediático, quien había asegurado ante las cámaras que ya contaba con la habilitación para intervenir en la causa por el crimen de Ángel.
El Colegio de Madryn no se limitó a la desmentida, sino que subió el tono advirtiendo sobre las consecuencias legales de sus dichos. Señalaron que arrogarse la facultad de ejercer la abogacía sin estar debidamente matriculado en la provincia del Chubut constituye una falta grave y podría encuadrar en el delito de “usurpación de títulos u honores”, previsto en el artículo 247 del Código Penal.

Castillo había justificado su presencia en la zona alegando que en Comodoro Rivadavia existía un “corporativismo” que impedía su llegada para defender a la familia de la víctima. Sin embargo, esta desmentida oficial pone en duda su legitimidad para actuar como querellante en la causa de manera directa.
Desde la institución le exigieron al letrado que se abstenga de realizar declaraciones que sugieran una habilitación inexistente, dejando la puerta abierta a posibles sanciones legales si continúa presentándose como abogado habilitado en la jurisdicción de Chubut.