Un nuevo caso de “cuento del tío” generó indignación y preocupación en Villa Ballester, donde un jubilado de 81 años fue víctima de una elaborada estafa que terminó con el robo de casi 30 mil dólares, los ahorros de toda su vida. El hecho ocurrió el domingo, después del mediodía, y quedó registrado por las cámaras de seguridad del domicilio.
La víctima, identificada como Rafael, había salido a almorzar, como lo hace habitualmente los domingos, a un bar de la zona. A pocas cuadras del lugar, fue abordado por una pareja que lo llamó por su nombre, dato que los estafadores habrían obtenido al escucharlo hablar por teléfono en el local. Ese detalle fue clave para generar confianza.
Los delincuentes se presentaron como conocidos de su hijo y le hicieron un pedido inusual: necesitaban un lugar seguro para guardar una suma de dinero, ya que estaban por viajar de vacaciones tras vender un departamento. Incluso se ofrecieron a llevarlo hasta su casa. Rafael aceptó y les permitió el ingreso a la vivienda.
Una vez dentro, la pareja se movió con tranquilidad, como si conociera el lugar. Las cámaras de seguridad muestran cómo recorren la casa mientras mantenían una charla distendida con el dueño. En un momento, Rafael les indicó el sitio donde guardaba su propio dinero. Fue allí cuando la mujer tomó los ahorros, 29.830 dólares, según el registro que llevaba el propio jubilado, y poco después ambos se retiraron con la excusa de que debían ir rumbo al aeropuerto de Ezeiza.
El engaño quedó al descubierto minutos más tarde, cuando Rafael revisó el lugar y advirtió que el dinero ya no estaba. “Me hicieron el verso perfecto”, relató días después. “Tengo 81 años, ya no tengo la velocidad de antes. Gracias a Dios no me pegaron, pero caí perfectamente”, expresó en declaraciones televisivas.
La familia decidió difundir las imágenes captadas por las cámaras internas con la esperanza de identificar a los responsables. “Nos dijeron que en Bella Vista robaron de la misma manera y que también quedaron grabados”, contó su hijo, quien además remarcó la difícil situación que atraviesa su padre. “Vive de la jubilación, y con eso no alcanza. Con esos ahorros se ayudaba para poder subsistir. Está triste y muy bajoneado”, señaló.
La denuncia fue radicada en la comisaría 9ª, mientras se analizan cámaras de seguridad del barrio para reconstruir el recorrido de la pareja. “Ojalá podamos recuperar el dinero. Si encontramos a los responsables, mejor”, expresó el hijo, en un caso que vuelve a encender la alerta sobre las estafas a adultos mayores y la importancia de extremar los cuidados.