El Gobierno nacional confirmó que busca extender la emergencia energética hasta fin de año con el objetivo de mantener herramientas de gestión mientras avanzan obras destinadas a fortalecer el sistema eléctrico y reducir el riesgo de interrupciones en el suministro.
La emergencia eléctrica había vencido el pasado 9 de julio, por lo que en los próximos días se espera la publicación de un nuevo decreto que formalice la prórroga. Por otro lado, la emergencia para los sectores de transporte y distribución de gas continuará vigente hasta fines de 2026.
Según explicaron desde el Ejecutivo, la extensión permitirá acompañar la ejecución de proyectos de infraestructura financiados por el sector privado. Estos estarán orientados a incrementar la capacidad de generación, transporte y almacenamiento de energía eléctrica.
La última prórroga, establecida mediante el Decreto 370/25, justificó la continuidad de la emergencia para poder garantizar la continuidad de los servicios públicos frente a los problemas en la estructura de financiamiento, el deterioro de las instalaciones y la falta de señales de mercado para incentivar inversiones.
Los proyectos a lo largo del país
La Secretaría de Energía adjudicó recientemente obras por otros 700 millones de dólares para instalar más de 700 megavatios de capacidad de almacenamiento mediante baterías en siete regiones del país. Con esto, se tiene por objetivo reforzar el suministro durante los períodos de mayor demanda.
En paralelo, el Gobierno avanzará con licitaciones por 6.600 millones de dólares para fortalecer la red de transporte eléctrico. A fines de 2025 se definieron 16 proyectos prioritarios que serán financiados íntegramente por el sector privado.
Las obras contemplan la construcción de más de 5.600 kilómetros de líneas de transmisión para mejorar la confiabilidad del sistema y reducir el riesgo de cortes. Además, buscan eliminar cuellos de botella que limitan el transporte de energía desde los centros de generación hacia los principales centros de consumo.
Entre las iniciativas más relevantes figura el proyecto AMBA I destinado a reforzar el sistema que abastece a la región donde se concentra cerca del 40% del consumo eléctrico nacional. Y, por otro lado, dos nuevas líneas de transmisión de 500 kV que conectarán las provincias de Mendoza y Chubut con Buenos Aires para fortalecer el Sistema Argentino de Interconexión (SADI).