Luego de la salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete, el Gobierno nacional comenzó a redefinir su estrategia política con el objetivo de recuperar la iniciativa en el Congreso y avanzar con una serie de proyectos que habían quedado relegados en medio de la crisis política de las últimas semanas.
En la Casa Rosada consideran que el recambio en el Gabinete permitió cerrar una etapa de fuerte desgaste y enfocarse nuevamente en la agenda legislativa. En ese marco, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, mantiene reuniones con legisladores oficialistas y aliados para ordenar la estrategia parlamentaria y consolidar los respaldos necesarios para las próximas sesiones.
Entre las iniciativas que el oficialismo pretende impulsar figuran la reforma del Banco Central, el proyecto de Inocencia Fiscal y otras medidas vinculadas a reformas políticas y económicas que forman parte de la agenda del Ejecutivo para el segundo semestre. También continúan en análisis proyectos relacionados con la protección de la propiedad privada y otras reformas estructurales.
El Gobierno busca aprovechar un escenario político distinto tras la salida de Adorni, quien había concentrado gran parte de la tensión parlamentaria debido a los pedidos de interpelación promovidos por la oposición. Con ese foco desplazado, el oficialismo espera acelerar el tratamiento de las iniciativas pendientes y recomponer el diálogo con los bloques aliados.
De acuerdo con fuentes parlamentarias, las próximas semanas serán determinantes para conocer si el Ejecutivo logra reunir los consensos necesarios para avanzar con su programa legislativo, en un Congreso donde continúa dependiendo del acompañamiento de fuerzas aliadas para convertir en ley sus principales proyectos.