Lejos de los campos de juego que lo vieron brillar, el exentrenador de 68 años se encuentra bajo el cuidado incondicional de su esposa, Maritza Gallardo, y de su hijo menor, en un entorno familiar volcado por completo a brindarle el mayor bienestar y afecto posible.
A pesar de su condición y de haber dejado la actividad profesional en 2021, el prestigio del “Patón” se mantiene intacto. En el fútbol sudamericano, su nombre es sinónimo de gloria y audacia táctica, siendo el único entrenador capaz de conquistar la Copa Libertadores de América con dos clubes de distintos países y de distinta región.
- La gesta con Liga de Quito: En 2008, Bauza logró la hazaña de ganar el certamen continental con el equipo ecuatoriano, además de alzar la Recopa Sudamericana en 2010 y llevar al club a disputar una histórica final del Mundial de Clubes frente al Manchester United de Cristiano Ronaldo.
- La gloria en San Lorenzo: En 2014, rompió otra barrera histórica al conseguir la primera Copa Libertadores de la historia del Ciclón, un hito que quedó grabado a fuego en el corazón del pueblo “azulgrana”.
El reconocimiento y la memoria
En Ecuador, su figura es venerada como una de las más importantes de la historia deportiva nacional. El año pasado, la institución alba le rindió el mayor de los honores al inaugurar el moderno Centro de Alto Rendimiento Edgardo Bauza en la localidad de Pomasqui.
Asimismo, su historia es visibilizada para promover la concientización sobre las enfermedades neurodegenerativas a través del documental “La cima de la vida”, producido por la Fundación TASE. A través de estas obras, el fútbol le devuelve un poco de las alegrías que él supo regalar.