La intervención fue dispuesta este miércoles, tras detectar ocupaciones irregulares en la zona, que representaban una amenaza directa para la seguridad de la comunidad. Según detalló el informe técnico del área, los ocupantes habían realizado movimientos de suelo no autorizados que alteraron el curso natural de los drenajes de agua de lluvia. Al obstruir el recorrido del agua, estas acciones dejaban a las viviendas aledañas en una situación de extrema vulnerabilidad ante eventuales inclemencias climáticas.
Al respecto, el secretario de Ordenamiento Territorial, Bruno Hernández, destacó que la prioridad absoluta del organismo es la prevención y la protección civil de los habitantes.
“Estamos trabajando arduamente en la detección y levantamiento de ocupaciones irregulares. La planificación urbana es nuestra principal herramienta de prevención; no permitiremos que acciones individuales pongan en riesgo la seguridad y la integridad de los vecinos ante futuros eventos climáticos”, señaló el funcionario.