La reunión buscó calmar la situación tras los dichos entre Patricia Bullrich y el entorno presidencial. La senadora libertaria había generado malestar al solicitar públicamente que Adorni adelante su declaración jurada para transparentar su patrimonio, un gesto que en Balcarce 50 leyeron como una presión innecesaria en medio de la causa por presunto enriquecimiento ilícito que enfrenta el funcionario.
Sin cambios en la reforma electoral
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, fue tajante: la voluntad del oficialismo es que la reforma electoral —que incluye la eliminación de las PASO— sea sancionada tal cual fue redactada, sin aceptar el desglose de puntos como “Ficha Limpia” que sugieren algunos aliados y la propia Bullrich en el Senado.
Desde el Gobierno admiten que “no están todos los votos” para una aprobación a libro cerrado, pero la orden es no ceder. El desafío de Bullrich será, una vez más, alinear a las fuerzas aliadas para que el proyecto avance sin que se altere “ni una coma”.
Además de lo electoral, la mesa política delineó los lineamientos para defender la “Ley Hojarasca” y la reducción de subsidios en zonas frías, temas que impactarán de lleno en la agenda legislativa de los próximos días.