En un enfrentamiento sin precedentes en lo que va de la gestión, la vicepresidenta Victoria Villarruel y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, protagonizaron un durísimo cruce de indirectas en sus redes sociales. El detonante fue la filtración a la prensa de una conversación privada de WhatsApp en la que discutían los motivos de la postergación de la sesión del Senado y exponían visiones irreconciliables sobre el proyecto de extranjerización de tierras.
La polémica se encendió tras revelarse el contenido de los chats previos al debate parlamentario. Ante la propuesta de Bullrich de sesionar inmediatamente después de la semifinal ante Inglaterra, la titular del Senado se opuso con vehemencia: “¿Cómo vamos a tener sesión después de haber casi ganado el Mundial?”, planteó Villarruel. Cuando la ministra contestó que debían hacerlo “para festejarlo”, la vicepresidenta replicó con dureza: “¿Para vender el país? Nadie quiere festejar en el Senado (…) no votando una ley que es indignante por el capítulo de tierras”.
Tras la viralización de las capturas, Villarruel recurrió a su cuenta de X para defenderse de quienes la acusaban de operar en los medios y le apuntó directamente a la ministra de Seguridad. “Yo no filtro conversaciones privadas. Menos las pongo en grupos de chats o llamo a periodistas para hacer notas. Esos son métodos usuales de la casta”, disparó la vicepresidenta, buscando despegarse de la maniobra que terminó por tumbar la Ley de Propiedad Privada en el recinto por falta de votos.
La respuesta de Patricia Bullrich no tardó en llegar y redobló la apuesta con un tono de advertencia. “Millones de argentinos nos votaron para transformar la Argentina. El que llegó con este proyecto y no está dispuesto a defenderlo, debería dar un paso al costado”, publicó la funcionaria nacional en la misma red social, sugiriendo de forma implícita que Villarruel obstaculiza las reformas estructurales que impulsa el Poder Ejecutivo.
La grieta interna sumó su capítulo más drástico con la intervención del propio presidente Javier Milei, quien se alineó públicamente con Bullrich y tildó de “kirchnerista” la postura de la vicepresidenta sobre la Ley de Tierras. Este fuerte cortocircuito legislativo se acopla a las recientes disidencias de Villarruel con el gabinete respecto de la impronta nacionalista que le imprimió al partido de fútbol frente a Inglaterra, lo que consolida un panorama de máxima incertidumbre política de cara a la reanudación del debate el próximo 6 de agosto.