Estudiantes del último año de la Escuela N° 117 de Lagunita Salada visitaron la Casa del Chubut en Buenos Aires, recorrieron las instalaciones y se interiorizaron acerca de las actividades que allí se realizan. Se trata de alumnos que están terminando el Secundario y que se encuentran en Capital Federal a partir de gestiones llevadas adelante por el Gobierno Provincial, a través de Chubut Deportes.
Los futuros egresados, acompañados por el profesor Ángel Acosta, destacaron que fue el presidente de la entidad deportiva, Milton Reyes, quien “nos propuso este viaje cuando estuvo en la localidad, y estamos felices que se pudo dar. Es un sueño estar acá”.
La casa de los chubutenses
En el marco de su paso por la Casa del Chubut, el director general Federico Puratich les dio la bienvenida, los acompañó en la recorrida por las instalaciones y les transmitió las actividades que la representación oficial del Gobierno desarrolla durante todo el año.
Asimismo, el funcionario les adelantó las visitas a lugares turísticos que disfrutarán en su itinerario en Buenos Aires, entre ellas el Teatro Colón, el Ecoparque, el Barrio Chino, canchas de fútbol y el Barrio de La Boca. “La Casa del Chubut es la casa de todos los chubutenses, nos alegra recibirlos, que nos conozcan y que sepan de primera mano el trabajo que realizamos principalmente con los estudiantes de nuestra provincia”, destacó.
Gestión, compromiso y un sueño cumplido
Los jóvenes contaron que ya están planeando los pasos a seguir para el próximo año, en la nueva etapa que están por comenzar: desde enfermería, contabilidad, informática, hasta administración de emprendimientos agropecuarios, todos están decidiendo cómo continuar sus estudios.
Por su parte, el profesor Acosta, que se desempeña dando clases en Lagunita Salada desde 2018, se mostró sumamente emocionado, orgulloso por sus alumnos y por poder compartir este viaje con ellos. “Muchas gracias al Gobierno Provincial, nunca antes hubo una gestión que concrete esto tan importante para nuestros chicos, que amplíen horizontes, que conozcan esta ciudad tan grande”.
“Estaban nerviosos, ansiosos, ni durmieron con la alegría que tenían. Estoy seguro que se van a llevar un hermoso e imborrable recuerdo”, concluyó el docente.