El distanciamiento entre la sociedad y las estructuras partidarias tradicionales continúa profundizándose en la Argentina. Según el informe anual “Creencias Sociales 2026”, elaborado por el observatorio Pulsar de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el 42% de los encuestados afirmó que no se identifica ni tiene simpatía por ningún partido o espacio político vigente, marcando el registro más alto de desapego partidario de la serie histórica.
El estudio señala además que seis de cada diez ciudadanos manifiestan poco o ningún interés por la actividad política en general. El politólogo e investigador de Pulsar UBA, Facundo Cruz, explicó que esta categoría abarca a quienes se mantienen por fuera de las pertenencias electorales consolidadas y remarcó que el crecimiento del sector no partidario representa hoy un volumen comparable al de los principales frentes políticos tomados de forma individual.
En cuanto al espectro ideológico, el relevamiento consultó a los participantes sobre su auto-ubicación en una escala del 1 (izquierda) al 10 (derecha). Los resultados arrojaron un promedio general de 5,3, con una marcada concentración en las posiciones intermedias: el 36% se ubicó en el valor 5, alcanzando un 43% al sumar los valores 5 y 6. Entre quienes no adhieren a ningún partido, el promedio se situó en 5,1, reflejando una postura de moderación o refugio frente a la polarización.
Respecto a las identidades políticas, el análisis describe un comportamiento dispar: mientras que el peronismo mantiene el piso de adhesión más estable —en torno a un cuarto del electorado—, las preferencias en el resto del arco político muestran mayor dispersión y movilidad entre las opciones existentes y el segmento que no opta por ninguna fuerza.
Finalmente, el estudio de Pulsar UBA detectó un cambio en otra dimensión de las creencias sociales: la relación entre el Estado y el mercado.
Al respecto, Facundo Cruz explicó que durante los primeros años del gobierno de Javier Milei los relevamientos mostraban una mayor demanda social inclinada hacia la consigna de “más mercado y menos Estado”. Sin embargo, el investigador señaló que durante el último año comenzó a registrarse un movimiento en sentido contrario, con un crecimiento en la demanda de un Estado más presente.
Información: Infobae.