A medida que se acerca un nuevo aniversario del 2 de abril, las historias de los veteranos de la Guerra de Malvinas vuelven a cobrar fuerza. Pedro Velázquez, excombatiente, compartió su experiencia y reflexionó sobre el significado de la fecha, marcada por el recuerdo, la emoción y la memoria.
“Para todos nosotros es una fecha muy especial”, expresó en diálogo con Nuestras Mañanas por Radio del Mar, al tiempo que adelantó su intención de participar de los actos conmemorativos y del tradicional desfile.
Velázquez integró el Regimiento 25 de Sarmiento, en la sección comunicaciones, donde se desempeñaba como telefonista. “Estuve en el centro del aeropuerto con el teniente coronel”, recordó. Su participación se extendió durante todo el conflicto: “Estuve toda la guerra, desde el 2 de abril hasta el último día”.
El veterano relató que, en un principio, no sabían que serían enviados a las islas. “Pensábamos que íbamos a Río Gallegos para entrenamientos, pero no, era Malvinas”, contó. La llegada se produjo en horas de la mañana, en un contexto de incertidumbre total.
Respecto a las condiciones durante el conflicto, fue contundente: “No la pasamos bien, para nada”. A través de aerogramas intentaba comunicarse con su familia e incluso pedir alimentos. “Con suerte pedí una radio y me llegó. Ahí escuchábamos una de Uruguay, donde te decían la verdad de lo que estaba pasando”, explicó.

Tras el final de la guerra, el regreso tampoco fue sencillo. “Nos subieron a un barco, el Norland, y después de varios días llegamos. De Madrid nos trasladaron a Trelew y luego a los regimientos”, detalló. El reencuentro con su familia fue uno de los momentos más impactantes: “Fue terrible… muy fuerte”, expresó.
Ya de regreso en la vida civil, Velázquez trabajó durante 35 años en el Correo, donde incluso se colocó una placa en homenaje a los empleados veteranos. “Gracias al trabajo la supe seguir llevando”, sostuvo.
A más de cuatro décadas del conflicto, continúa participando activamente en actividades vinculadas a la memoria y el reconocimiento de los excombatientes. “Siempre estamos en contacto, malvinizando un poco”, dijo, mencionando también a compañeros que ya no están.
De cara a un nuevo 2 de abril, su testimonio refleja no solo el recuerdo de la guerra, sino también el valor de mantener viva la memoria colectiva. “Gracias por el homenaje a los veteranos”, concluyó.