Bohe destacó que, si bien la región ha enfrentado un contexto complicado, la exposición se constituye como un espacio estratégico para repensar la ciudad y fortalecer los vínculos entre empresas, sindicatos y el gobierno local. “Esta expo se piensa para el futuro, buscando una renovación de los lazos privados y públicos, mesas de trabajo dinámicas y la visualización de un Comodoro posible, querible y realizable”, afirmó.
El secretario no ocultó los desafíos que atraviesa la ciudad: “Estamos sufriendo las consecuencias de un modelo nacional que tiene poco de regional y que, en muchos casos, termina en procesos de quiebre de la economía familiar y desequilibrio de los estados municipales. En el último año y medio, 16 empresas importantes se fueron de la ciudad, lo que representa un golpe para esta visión de la realidad”.
A pesar de este panorama, Bohe resaltó la respuesta positiva de numerosas empresas que decidieron participar en la Expo 2025. “Más de 120 stands están a pleno, las mesas de trabajo son dinámicas y las propuestas muy interesantes. Esto demuestra que, incluso en un momento complicado, es posible generar un punto de partida para construir soluciones y proyectar el futuro”, indicó.
La exposición se desarrolla en un predio que, según Bohe, fue pensado en un contexto muy adverso, cuando la ciudad enfrentaba un estado de disolución casi total. “Hoy vemos los frutos de esa estrategia: una ciudad de encuentro para eventos, que permite consolidar la infraestructura y la organización necesarias para iniciativas como esta”, agregó.
Bohe recordó que Comodoro Rivadavia ha atravesado crisis peores, como las de 2001 y 2016, cuando fue necesario subsidiar a las petroleras. “Nos preocupa la situación actual, pero nuestro objetivo es ofrecer alternativas y salidas prácticas a esta coyuntura, construyendo un futuro sostenible para la ciudad y su gente”, concluyó.