Del trayecto formativo participaron miembros de las divisiones de seguridad rural de la Policía del Chubut, así como representantes de las fuerzas policiales de las provincias de Río Negro y Santa Cruz.
En total, recibieron la capacitación seis efectivos que lograron completar exigencias teóricas y prácticas que incluyeron desde la preparación inicial y el moldeado de las herraduras hasta la técnica de colocación final.

Asimismo, desde la organización destacaron el desempeño del personal de la Policía de Río Negro, que sobresalió como mejor promedio del curso.
Importancia estratégica para las unidades operativas
Consultado sobre la relevancia de la capacitación en el terreno operativo, Sepúlveda explicó que el arte del herraje adquiere una dimensión técnica muy específica debido a las características de los animales utilizados por las fuerzas de seguridad nacionales y provinciales.
El especialista remarcó que el herrado de estos animales difiere sustancialmente del que se practica en el equino criollo de campo, ya que requiere un cuidado mucho más minucioso debido a las exigencias físicas y al peso diferencial de la actividad operativa que desarrollan. Las unidades emplean formalmente ejemplares de la raza Silla Argentino, reconocidos por su desempeño como equinos antidisturbios.


