Con un perfil renovado que incluye la reactivación del astillero y concursos artísticos y fotográficos, la terminal se proyecta hacia una nueva etapa de desarrollo regional.
Este próximo 12 de octubre se cumplirán exactamente treinta años de la inauguración oficial del Muelle de Ultramar “Antonio Morán”, una obra estratégica iniciada en 1994 que marcó un antes y un después en la relación histórica de la ciudad con el mar.
Dotado de una longitud de 216 metros, una profundidad operativa de 10 metros y una escollera de protección de aproximadamente 300 metros, el muelle permitió superar las limitaciones históricas de la rada local, posibilitando el ingreso de buques de gran porte y potenciando la actividad comercial, pesquera y petrolera. Durante estas tres décadas, miles de operaciones navales y trabajadores han escrito la historia cotidiana de una infraestructura que hoy constituye un símbolo indiscutido del golfo San Jorge.

