El hecho se produjo este miércoles por la noche, cuando el adolescente circulaba a bordo de una motocicleta Bajaj Rouser 200. Durante su trayecto, impactó contra otra moto conducida por una mujer de 45 años, quien debió recibir asistencia médica en el lugar debido a las heridas.
Al arribar el personal policial, se constató a través del sistema que la motocicleta en la que viajaba el menor había sido denunciada como robada apenas minutos antes del siniestro. Ante esta situación, los efectivos procedieron al secuestro del vehículo y a la demora del joven.
La llegada del padre y la sorpresa final
Mientras se realizaba el peritaje en el lugar del choque, se presentó un hombre de 41 años, padre del adolescente, con la intención de auxiliar a su hijo. Sin embargo, lejos de calmar la situación, el hombre comenzó a generar disturbios y a increpar a los agentes en medio del operativo.
La sorpresa para los policías llegó al momento de identificar el vehículo en el que el padre se había trasladado: un Volkswagen Polo. Al verificar el dominio, el sistema arrojó que el auto tenía un pedido de secuestro activo por robo desde enero de este año.
Como resultado del insólito procedimiento, la Policía secuestró tanto la moto como el automóvil. El hombre quedó detenido a disposición de la Justicia cordobesa, mientras que el menor fue puesto bajo custodia.