La jornada del Gran Premio de Azerbaiyán no solo dejó a Alpine con las manos vacías y dos monoplazas destrozados, sino que desató un fuerte temblor interno en el equipo. Tras las duras declaraciones de Lando Norris, el propio jefe de la escudería, Flavio Briatore, cargó contra Franco Colapinto por el accidente en el relanzamiento de la vuelta 36 y anticipó que analiza medidas disciplinarias.
“Fue una maniobra muy pobre para un piloto de su experiencia. Obviamente estoy extremadamente decepcionado con el resultado de la carrera de hoy, sabiendo que perdimos puntos valiosos en la lucha por el campeonato”, expresó el dirigente italiano ante los medios en Bakú, visiblemente molesto por la oportunidad desperdiciada cuando ambos autos marchaban en zona de puntuación.
El empresario de 76 años también ofreció disculpas formales al garaje rival y a su propio piloto damnificado: “Lo siento mucho por el equipo y por Pierre, que hizo un gran trabajo todo el fin de semana. Y pido disculpas también a Lando y a McLaren por arruinar su carrera”.
Respecto a las consecuencias que afrontará el piloto bonaerense dentro de la estructura, Briatore evitó dar precisiones inmediatas pero dejó en claro que habrá una evaluación interna: “Quiero tomarme un tiempo para reflexionar y considerar qué medidas se deben tomar, de modo que podamos aprender de esto y evitar una situación similar en el futuro”.
El choque le costó a Colapinto una sanción de cinco posiciones en la grilla para el Gran Premio de Bahréin (a correrse en Sepang, Malasia, el próximo 4 de octubre), a la que ahora se suma la incertidumbre sobre la resolución que tomará la cúpula de Alpine puertas adentro.