La administradora del puerto de Comodoro Rivadavia, Digna Hernando de Blanco, confirmó que las fuertes marejadas registradas en los últimos días provocaron importantes daños en distintos sectores del puerto, especialmente en los muelles pesquero y de ultramar.
En diálogo con La Tribuna por Radio del Mar, la funcionaria aseguró que el impacto fue “mucho más grave” de lo que inicialmente se esperaba y advirtió que las reparaciones demandarán una inversión económica significativa.
“Hubo muchos deterioros. Una parte importante del intertrabado del muelle directamente se levantó y quedaron desperdigados los adoquines. También una de las vitas de amarre fue arrancada de cuajo”, detalló.
Daños en infraestructura y sistema eléctrico
Entre las principales afectaciones, Hernando de Blanco mencionó daños en tableros eléctricos, defensas, tapas de hormigón, hidrantes y portones de acceso.
“El último tablero eléctrico del muelle de ultramar perdió su protección, entró agua y se quemó completamente por un cortocircuito”, explicó.
Además, indicó que una de las hojas del portón ubicado entre el muelle y la escollera fue arrancada por la fuerza del agua y no pudo ser recuperada.
En el muelle General Mosconi también se registraron daños en elementos de amarre y defensas, mientras que otras estructuras continúan siendo evaluadas a la espera de la baja de la marea.
El puerto continúa operativo
A pesar de los daños, la administradora aclaró que el puerto puede seguir funcionando con normalidad mientras avanzan las reparaciones.
“No afecta la operatoria habitual. Algunas defensas no podrán utilizarse hasta ser reparadas, pero el movimiento actual del puerto puede sostenerse sin inconvenientes”, afirmó.
Respecto a los tiempos de recuperación, estimó que algunas tareas menores podrán resolverse rápidamente, aunque el proceso completo demandará aproximadamente dos meses.
“Hay reparaciones que requieren reemplazos completos, como el caso de algunos tableros eléctricos, y eso lleva tiempo”, sostuvo.
Finalmente, Hernando de Blanco expresó su deseo de que no se repitan marejadas de semejante intensidad en el corto plazo. “Esperamos que las próximas sean las habituales y no con el impacto que tuvimos esta vez”, concluyó.