Este domingo se encendieron las alarmas en el arco de los derechos humanos y la escena política nacional tras difundirse un delicado mensaje sobre el estado de salud de Lidia Estela Mercedes “Taty” Miy Uranga de Almeida. Según pudo saber Del Mar Digital, su hijo, Jorge Almeida, compartió un dramático audio con sus allegados en el cual confirmó que la referente de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora se encuentra grave y bajo asistencia de sedación farmacológica debido al avanzado deterioro de su cuadro clínico.
“Un aviso para todos mis amigos que han acompañado todos los relatos míos de mi vieja y los saludos y todo. Lamentablemente en este momento la han sedado porque ya en el cuerpito no la aguantó más”, detalló con profundo pesar el hijo de la activista en el tramo inicial de su mensaje. Conmocionado por las circunstancias médicas, Jorge añadió: “Comparto con todos ustedes y, bueno, esperando hoy, mañana acabará la vida de la vieja, pero bueno, les doy mucha felicidad a todos y los quiero”.

A sus 95 años, Taty Almeida arrastra una extensa trayectoria en la militancia social y la defensa de los Derechos Humanos en la Argentina, una labor colectiva que inició a finales de la década de 1970 tras el secuestro y desaparición de su hijo Alejandro Almeida, perpetrado el 17 de junio de 1975 por la organización paraestatal Triple A. A lo largo de las décadas, su pañuelo blanco se consolidó como un símbolo de resistencia institucional, Memoria, Verdad y Justicia que le valió múltiples reconocimientos nacionales e internacionales.
La noticia generó un inmediato impacto en organizaciones sociales, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, y diversas agrupaciones comunitarias que comenzaron a replicar cadenas de oración y mensajes de acompañamiento para la familia en las plataformas virtuales. A la espera de precisiones adicionales o de un parte médico oficial emitido por el establecimiento sanitario donde permanece internada, el entorno íntimo de la dirigente se mantiene concentrado en su acompañamiento clínico y familiar.