El hallazgo fue realizado por la empleada doméstica de la familia, que ingresó al domicilio de la calle Aguirre al 200 con sus llaves alrededor de las 13:30. Según informaron fuentes policiales, la puerta no estaba forzada y uno de los cuerpos bloqueaba el ingreso.
La madre habría asesinado a su familia mientras dormían y luego se quitó la vida. Tenía antecedentes psiquiátricos y había sufrido una recaída hace dos meses.
“Fue encontrada en el baño con una herida en el corazón, pero sin señales de defensa”, señalaron desde la Policía. El padre estaba en la cama con múltiples puñaladas. Los hijos tenían heridas en la espalda y signos de haber intentado defenderse.
En la cocina había una carta con mensajes incoherentes. Las puertas blindadas no estaban violentadas y no se detectaron faltantes, por lo que se descartó un robo. La causa quedó a cargo del fiscal Troncoso, mientras la División Homicidios y Policía Científica continúan las pericias.