El entramado político del fútbol internacional atraviesa su punto más crítico. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, convocó a una reunión de urgencia para este miércoles en Rabat, Marruecos, con el objetivo de contener la ola de presiones institucionales que amenazan su continuidad al frente del organismo tras el colapso de su plan para privatizar el Mundial.
La elección de la capital marroquí responde a una estrategia de contención: en África, el dirigente suizo conserva una base de respaldo entre federaciones locales que ven amenazada la sustentabilidad económica del continente ante un eventual cambio de mando.
Fractura interna y acusaciones de chantaje
La tensión institucional escaló luego de que el príncipe jordano Ali Bin Al Hussein, exaspirante a la presidencia en 2016, denunciara presiones indebidas. “Durante el Mundial me comunicaron verbalmente que si apoyaba a Infantino, contribuiría a ayudar a nuestra federación. Esto constituye un chantaje y nos negamos a ceder”, sostuvo a través de sus redes sociales.
A la par, la grieta se profundizó dentro del propio gabinete de la FIFA. El director de Desarrollo del organismo, el francés Arsène Wenger, tomó distancia del proyecto privatizador al declarar que se enteró de la medida “a través de los medios”, mientras que el secretario general Mattias Grafström intenta frenar la crisis de gobernabilidad interna mediante comunicados al personal.
El frente continental y la postura de la Conmebol
El bloque europeo (UEFA) encabeza la ofensiva para lograr la dimisión de Infantino, sumando en las últimas horas el aval de la Concacaf, cuya dirigencia resolvió en un encuentro extraordinario retirar de forma mayoritaria la confianza al titular de la entidad.
Por su parte, la Conmebol mantendrá una cumbre virtual este jueves encabezada por Alejandro Domínguez. Las federaciones sudamericanas analizarán un curso de acción unificado frente a la parálisis institucional en Zúrich, en un escenario donde la permanencia de Infantino depende del frágil equilibrio de votos entre África y Asia.