La Justicia porteña inició actuaciones para determinar si el exdiputado y dirigente sindical Facundo Moyano incumplió la medida perimetral dictada en su contra tras un supuesto encuentro con Candela Arizaga en un hotel del centro de la Ciudad de Buenos Aires.
El fiscal del caso ya solicitó el secuestro de los registros de las cámaras de seguridad del establecimiento para constatar si existió contacto directo y en qué condiciones se produjo. Actualmente, Moyano mantiene una orden de restricción vigente que le prohíbe acercarse a menos de 300 metros de Arizaga, como así también entablar cualquier tipo de comunicación, medida que la defensa del dirigente había pedido revocar formalmente.
Al respecto, Roberto Herrera, letrado patrocinante de la denunciante, señaló que de confirmarse el incumplimiento de la orden judicial se configuraría el delito de desobediencia, lo que facultaría a la Fiscalía a requerir la detención del acusado.
La causa principal se remonta al pasado 4 de agosto, a partir de un procedimiento de la Policía de la Ciudad en avenida del Libertador (Belgrano), cuando intervinieron al observar a la joven corriendo por la vía pública. En ese marco, Moyano quedó imputado por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género.