El streamer más visto de Argentina sorprendió a todos cuando, en su ciclo de entrevistas, apareció Juana Molina detrás de la toalla. La actriz, compositora y cantante, ícono de los ’90, volvió a estar en el foco público este año gracias a su papel en la serie de Netflix “En el Barro” y al lanzamiento de su último álbum, “Doga”, un proyecto que le llevó ocho años intermitentes y se convirtió en el más caro de su carrera por problemas con la productora.
La charla con Cirio fluyó con naturalidad y dejó a todos boquiabiertos. Sobre su música, Juana confesó que no le interesa hacer canciones comerciales… aunque le encantaría que su música llegue a un público más amplio. Su último disco fue un trabajo intenso y muy personal, que refleja años de dedicación y paciencia.
La entrevista también tocó temas más íntimos. Hablando de su vida vegetariana, recordó un día en la playa donde vio a una vaca y su ternero mimándose toda la tarde: “No puedo seguir comiendo esto”, pensó, y fue allí cuando su decisión se volvió definitiva. Sobre la marihuana, aclaró que la usa ocasionalmente, pero nunca en sus shows, aunque reconoció que alguna vez subió “un poco borracha” al escenario.
Y sobre su fama de “difícil” para entrevistas, Juana fue clara: no se percibe así y no entiende cómo se ganó esa reputación.
El encuentro entre Molina y Cirio, aunque sorpresivo para muchos, resultó ligero, ameno y revelador, dejando ver un lado más cercano y humano de la artista que marcó toda una generación.